Dos miradas se cruzaron aquel día, una sonrisa después de un ¿como te llamas? y un abrazo al despedirse, algo tan simple como eso me ha traído hasta aquí, al mundo donde todo se hace real, donde me desahogo y donde posiblemente también diga miles de bobadas. Pero lo que nadie puede dudar después de leer este blog es que le quiero y posiblemente mas de lo que se merece.
jueves, 13 de diciembre de 2012
Nunca había pensado el por qué, supongo que por varios motivos. Él es esa canción que suena en el momento adecuado, es el de la sonrisa de lado y los ojos oscuros. Es esa risa que reconozco a kilómetros de distancia y que me encanta. El de la voz ronca y los suspiros entrecortados. Son sus labios los que quiero que choquen contra los míos. Es él, con el que quiero tener mil tardes de discusiones y mil y una noches de reconciliación. Me encanta que dibuje mi nombre sobre la arena, junto a un corazón y un infinito. Y que dibuje esos infinitos sobre mi espalda, mientras me susurra al oído, que lo nuestro se hará eterno.También te podría decir que hizo de un simple 9 el mejor día de mi vida. Es él, el único que me hace sonreír mientras revolotean miles de mariposas por mi estómago cuando me dice 'mi pequeña princesita' Solo con besarme consigue que de la vuelta al mundo en un segundo, a una velocidad que da miedo. Que no te miento si te digo que ya no quiero otros besos, que daría lo que fuera por tenerle cada noche a mi lado. Es él, el que me tranquiliza cuando pienso que la distancia puede hacer de la historia más bonita el olvido. Y tiene razón, si podemos con la distancia podemos con todo. Podría decirte miles de cosas más, pero solo hace falta una. Es él, porque es el idiota que consigue hacerme sentir única y especial. <3
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario