Dos miradas se cruzaron aquel día, una sonrisa después de un ¿como te llamas? y un abrazo al despedirse, algo tan simple como eso me ha traído hasta aquí, al mundo donde todo se hace real, donde me desahogo y donde posiblemente también diga miles de bobadas. Pero lo que nadie puede dudar después de leer este blog es que le quiero y posiblemente mas de lo que se merece.
miércoles, 4 de julio de 2012
A veces las cosas no salen como queremos. Para que engañarnos, la mayoría de las veces salen al contrario de como esperabamos. Si queremos que pase el tiempo, parecerá que el reloj se ha parado. Si necesitamos que todo vaya rápido, el mundo entero se ralentizará. Nuestra película favorita y el programa que nos tiene enganchados, será a la misma hora. Si quieres empezar una dieta, abrirán un restaurante enfrente de tu casa que desprenda olor a patatas fritas. Internet se caerá cuando tengas que mandar un trabajo importante. La cámara de fotos se quedará sin batería cuando vayas a echar la mejor foto de la noche. El chico que te quiera no te gustará, y el que te tenga loca tendrá novia. Cuánto más te arregles a menos gente te encontrarás, pero si vas como si te hubiera pasado por encima un huracán ten por seguro que te saludará más gente que cualquier otro día. El aleatorio decidirá hacer sonar las canciones más tristes cuantas más ganas tengas de llorar. Así es la vida. Déjate llevar, sonríe ante los imprevistos y recuerda que las mejores cosas son las que no están planeadas.
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