jueves, 5 de julio de 2012

Estoy harta de oír cosas como: no sabes lo que quieres, piensas demasiado en la fiesta, mira bien con quién andas, o te has equivocado. ¿Sabes lo que pienso de todo eso? Pues para empezar, claro que no sé lo que quiero. Soy una chica de 16 años, ¿qué esperabas? Mi vida ha dado tantas vueltas y he caído tanto, que del mareo que tengo, me conformo con alguien que me agarre de la mano y me diga que no me va a dejar caer más. ¿Has dicho fiesta? La vida debería ser como una fiesta: reír, bailar, pasarlo bien, conocer gente, no arrepentirte jamás de lo que has hecho, simplemente, seguir bailando. También sé que no toda la gente que me rodea es sincera, posiblemente la gran mayoría se irán en mis malos momentos. Pero soy feliz con esa minoría, con esa gente que cuento con los dedos de una mano, que me dan abrazos cuando siento que me hundo, que pintan sonrisas entre mis lágrimas, que siempre han estado cuando les he necesitado, que nunca me han dado la espalda. El resto no son más que personajes secundarios que decoran mi vida, para bien o para mal. Y sí, claro que me equivoco. Probablemente más de lo común. He tomado muchas decisiones que me han hecho sufrir, y todavía me quedan muchas más. He dejado que me afectara lo que la gente pensaba de mí. Me he dejado influenciar. Pero no me arrepiento. Si no hubiera pasado por todo eso, ahora mismo no estaría aquí.

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