Dos miradas se cruzaron aquel día, una sonrisa después de un ¿como te llamas? y un abrazo al despedirse, algo tan simple como eso me ha traído hasta aquí, al mundo donde todo se hace real, donde me desahogo y donde posiblemente también diga miles de bobadas. Pero lo que nadie puede dudar después de leer este blog es que le quiero y posiblemente mas de lo que se merece.
jueves, 30 de agosto de 2012
Sesenta segundos.
Es lo que puedes tardar en caerte, en perder a un amigo, a una pareja, un sueño, puedes cometer un error, quizá el más grande de tu vida, es el tiempo en el que tu cara puede pasar de feliz a triste, a llorar como nadie a llorado en toda su vida, puedes tropezar contigo mismo otra vez. En tan solo un minuto puedes emocionarte, enamorarte, besar, sentirle, reírte, ganar, llorar de alegría, soñar, querer, comprometerte, quizá puedas reconciliarte, encontrar a un amigo.. Igual basta un minuto para hacer feliz a alguien, para que te recuerden quien eres y porqué estás aquí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario