Dos miradas se cruzaron aquel día, una sonrisa después de un ¿como te llamas? y un abrazo al despedirse, algo tan simple como eso me ha traído hasta aquí, al mundo donde todo se hace real, donde me desahogo y donde posiblemente también diga miles de bobadas. Pero lo que nadie puede dudar después de leer este blog es que le quiero y posiblemente mas de lo que se merece.
viernes, 8 de junio de 2012
Quizá lo entiendas, o quizá no.
Que no, que no te entiendo. Que puedo tirarme horas intentando comprenderte y no, no me sale. Que me parece imposible tanto cambio en tan poco tiempo, tanta falsedad en unas solas palabras. Que sí, que no, ahora si, ah espera no, bueno si, ahora no otra vez .. ¿eres bipolar? Ah no, eres un tío. Si, uno más de todos los que hay. Y pensar que eras diferente, bueno, eso pensamos todas cuando conocemos a alguien y luego nos damos cuenta de que sois más raros que un pueblo sin mercadona. ¿Por qué? Es cierto que las mujeres deberíamos de venir con manual de instrucciones, pero vosotros deberías de venir con un detector de mentiras, porque de tres palabras de las que decís, dos y media son mentira. Ojalá algún día sientas por alguien lo que yo sentí por ti y te haga lo que tu me hiciste a mi, así comprenderás el por qué de tanto llanto, de tantas preguntas, de tanto rencor y por supuesto, el por qué de tanto dolor.
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