lunes, 18 de junio de 2012

Echo de menos...

Echo de menos estar allí. Echo de menos ese ambiente que siempre olía tan bien, a hierba mojada.  Echo de menos los abrazos inesperados, tumbarnos en la hierba por la tarde, mirar tu cara como si no lo hubiera hecho nunca, como si fuera la primera vez que te viera. Quedándome en la memoria con cada uno de tus lunares. Echo de menos ponerme mimosa y acurrucarme cerca de tu cuello. Echo de menos tener que darte besitos pequeños porque te enfadabas conmigo. Echo de menos que me dejes tus sudaderas, aunque se te ponga la cara azul. Echo de menos madrugar para verte la cara de sueño en cualquier parque. Y hacernos fotos. Echo de menos reírme como a ti te gustaba que lo hiciera. Echo de menos tu sonrisa, tu aliento en la mía. Echo de menos el sonido de tu voz en mi oído, los susurros diciéndome que me querías para siempre. Echo de menos tus manos agarrándome fuerte, que no me dejaban ir. Echo de menos la canción que cantamos la noche que nos pusimos tristes. Echo de menos sentirme orgullosa de ti y querer lucirte delante de la gente, sobre todo delante de cierta gente. Echo de menos el pensar en como seria nuestra vida si sigiamos juntos. Echo de menos tus, nuestras locuras. Y los mensajes de buenas noches, o las llamadas de buenos días. Echo de menos meterte las manos en los bolsillos y agarrarte fuerte del cuello. Echo de menos leer nuestras pocas conversaciones mañaneras. Echo de menos que nos tengan envidia y que nos llamen pesados. Echo de menos que me intentes meter mano con gente delante. Y echo de menos que me digas con esa voz que soy especial. Echo de menos secarte las lágrimas con mis dedos, sentir mis sentimientos luchando entre lo horrible de verte llorar y lo bien que sienta desahogarse. Echo de menos coger tus manos diciéndote que nada podrá con nosotros. Que podemos con lo que queramos. Echo de menos las discusiones tontas. Y echo de menos acabar teniendo la razón en los momentos en los que tú te pones tan cabezota. Echo de menos las miradas que me echas de reojo cuando dices que estás enfadado. Y echo de menos hacerte enfadar. Echo de menos ese pinar, y esos buenos recuerdos. Echo de menos sentir ver como pasa el dia a tu lado. Echo de menos mirar las estrellas y pedir deseos con pestañas. Echo de menos echarte de menos cuando te vas a casa, y pegarte porque crees que no te voy a echar de menos. Echo de menos decirte al oído que eres lo mejor que tengo, que todo, todo es increíble y que nunca me cansaré de ti. Que eres mi mitad. Y la única cosa que no echo de menos es tener a alguien que me alegre la vida con sus te quieros. No lo echo de menos, porque te tengo a ti.

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