viernes, 25 de mayo de 2012

Para Adriana Lopez.

Porque quien iba a pensar que irían pasando los veranos por su vida y sin saberlo su vida se pasaría en un Julio que poco tenia que ver con los demás. Un Julio en el que él apareció en la playa de su vida y sin saberlo le robo algo mas que una sonrisa pero, por ese tiempo, menos que un te quiero.
El mapa los separo 400 kilómetros, ella en la pequeña Medina y el en la gran Barcelona.
Y poco a poco, junto con las estaciones, fue creciendo su amor, hasta un Abril que acercaron las distancias, creció la ilusión y dejaron clara la intención en algún rincón de las playas de Llerida. Desde ese momento ya han pasado muchos días en los que decidieron estar juntos, romper con todos los esquemas marcados por los que dicen que la distancia es sinónimo de olvido y desamor.
Que no importa los kilómetros que haya entre ellos cuando sea el mismo sentimiento lo que los una, que ella sabe perfectamente que el dicho de ojos que no ven, corazón que no siente, es absolutamente mentira, que ella a elegido amar para luchar toda la vida, sufrir cada minuto para sentir cada segundo junto a el. Decidió ARRIESGAR PARA GANAR.
Ellos son dos en uno y un uno en dos, y en cuanto a los demás, que hagan lo que quieran, que piensen lo que digan y que hablen lo que inventen.
Dos valientes buscando perderse por sus pieles una vez mas sin necesidad de tener que encontrarse, dos, que solo quieren aprovechar el momento, olvidarse de las despedidas, y hablar solo de reencuentros.
Porque la distancia mas larga es insignificante pequeña comparada con la vida que quieren compartir , porque mientras haya una posibilidad, aunque solo sea una entre un millón, vale la pena intentarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario