lunes, 16 de abril de 2012

Todo tiene una segunda respuesta si tu quieres.

En cuestión de un segundo, observas sus fotos que ya te sabes de memoria... las miras y recuerdas el momento justo en el que estuvo frente a ti. Recuerdas su mirada, aquellos ojos marrones que tanto te gustan... porque le mirabas, le mirabas y olvidabas el mundo. Le mirabas con el deseo de besarle y hacerle callar, le mirabas con atención... y te beso, al fin te beso... Y de nuevo vuelves a tu realidad. Pasas las fotos que te invitan a soñar, y al cerrar los ojos puedes ver cada detalle, cada gesto, cada... cada milímetro de su piel reflejado en tu mente... Y entonces te sonríes, por haberle tenido a tu lado, por haberle cogido de la mano, por haberle besado y piensas... ¡Que feliz fui!

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