Nunca os olvidaré, os lo aseguro. Sé que pueden pasar miles de cosas, que os cambiéis de ciudad, de instituto o incluso de amigos. No importa. Sé que yo también haré lo mismo, o puede que no. Puede que nuestra amistad venza al tiempo, y que este no se la lleve. Puede que tengamos razón, que esto va a ser para siempre. Sabéis que por mí lo sería, pero no depende solo de nosotras. No olvidaré todos esos increíbles momentos, tanto esas tardes aburridas dando vueltas sin saber qué hacer, como esas tardes llenas de nuestras risas tontas. Tampoco voy a olvidar vuestras peleas, vuestras cabezonerías y las grandes tonterías que hemos llegado a hacer. Ni esas llamadas telefónicas que eran infinitas y que a veces ni hablábamos o me contabais todo vuestro día. Esas sesiones fotográficas en las que de cien fotos solo nos gustaba una. Cómo voy a olvidar que gracias a vosotras soy quien soy, y sobre todo, soy feliz solo por haberos conocido. Sí, ojalá sea para siempre.
Dos miradas se cruzaron aquel día, una sonrisa después de un ¿como te llamas? y un abrazo al despedirse, algo tan simple como eso me ha traído hasta aquí, al mundo donde todo se hace real, donde me desahogo y donde posiblemente también diga miles de bobadas. Pero lo que nadie puede dudar después de leer este blog es que le quiero y posiblemente mas de lo que se merece.
miércoles, 11 de abril de 2012
Sois lo mejor (:
Nunca os olvidaré, os lo aseguro. Sé que pueden pasar miles de cosas, que os cambiéis de ciudad, de instituto o incluso de amigos. No importa. Sé que yo también haré lo mismo, o puede que no. Puede que nuestra amistad venza al tiempo, y que este no se la lleve. Puede que tengamos razón, que esto va a ser para siempre. Sabéis que por mí lo sería, pero no depende solo de nosotras. No olvidaré todos esos increíbles momentos, tanto esas tardes aburridas dando vueltas sin saber qué hacer, como esas tardes llenas de nuestras risas tontas. Tampoco voy a olvidar vuestras peleas, vuestras cabezonerías y las grandes tonterías que hemos llegado a hacer. Ni esas llamadas telefónicas que eran infinitas y que a veces ni hablábamos o me contabais todo vuestro día. Esas sesiones fotográficas en las que de cien fotos solo nos gustaba una. Cómo voy a olvidar que gracias a vosotras soy quien soy, y sobre todo, soy feliz solo por haberos conocido. Sí, ojalá sea para siempre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario